
Elegir el champú adecuado puede parecer una tarea imposible cuando pasas por el pasillo de los champús del supermercado y ves la cantidad de botes que hay. ¿Elijo el del color bonito?, ¿el que huele bien? ¿el que me ha dicho mi amiga?

¿Cuál es el mejor champú para el cabello?
Puedes adquirir los mejores productos capilares en Nuestra tienda Online.
Desde un punto de vista médico, la limpieza es clave para asegurar la salud del cuero cabelludo evitando que haya exceso de grasa, la cual alimenta a la microbiota y a los hongos y estos causan un estado de inflamación permanente, formando radicales libres que afectan al crecimiento y favorecen el envejecimiento.
En la Clínica Martínez y Simón de Castellón somos especialistas en tratamiento capilar. Estaremos encantados de ayudarte.
Y con el champú tratamos también la fibra capilar, para que este sellada y evite el paso de agentes nocivos, manteniendo el pelo mas brillante y sedoso.

Elegir el mejor champú también es importante para los hombres
En el vídeo de hoy vamos a ver que necesitas saber para elegir el champú mas adecuado.
Además, si te quedas hasta el final del vídeo te diremos cuál es la mejor opción en función de tu tipo de cabello.
Elegir el mejor champú para el cabello
Simplemente dándonos una vuelta por la sección de champús de cualquier supermercado nos daremos cuenta de la gran oferta que tenemos a nuestro alcance.
Los tenemos de todas las formas y colores, pero no todos van a ser adecuados para nuestro pelo, por diferentes motivos que ahora veremos.

En el supermercado podemos tener dificultad para elegir el mejor champú para el cabello
Con el vídeo de esta semana, entenderás qué componentes son los más indicados y cuáles tienes que evitar para tu pelo
Lo primero que vamos a ver son los componentes fundamentales de los champús y cuál es su actividad en el cabello. Así, entenderás mejor por qué unos champús son mejores que otros para cada tipo de pelo, puesto que hay pelos mas grasos, mas secos, mas finos, pelos dañados… y cada uno va a precisar unos cuidados concretos.
Podríamos decir que la función del champú es limpiar el pelo, pero para darle las características específicas de las que hablábamos, suelen tener más componentes:
En un champú podemos encontrar los sulfatos, surfactantes o tensioactivos; Podemos encontrar parabenos; Siliconas; Agentes humectantes; Agentes espesantes; Fragancias; Agua.

Para elegir el mejor champú para el cabello hay que conocer sus componentes. En la Clínica Martínez y Simón de Castellón, podemos ayudarte.
Ademas, algunos champús pueden llevar otros elementos extra como Proteínas; Aceites naturales y extractos de plantas o Ácidos (como el ácido salicílico).
Daremos una pincelada rápida de cada uno de ellos, para que te quedes solamente con lo importante.
Los sulfatos (surfactantes o tensioactivos)
En primer lugar hablemos de Sulfatos, surfactantes o tensioactivos, que son sustancias que disminuyen la tensión superficial entre dos fases (que en el caso del champú son agua-grasa).
Normalmente, cuando intentamos mezclar agua con aceite estos productos se repelen y no se pueden juntar. El surfactante lo que hace es favorecer esta unión, de modo que cuando entran en contacto el agua del lavado y la grasa del cuero cabelludo estos no se repelan, y permiten que el agua arrastre a la grasa.

Los surfactantes o tensioactivos reducen la tensión entre el agua y el aceite
Es decir, los sulfatos limpian, por lo que si queremos hacer una buena limpieza, son muy efectivos, y además, son los responsables de la mayor parte de la espuma que produce el champú, lo que suele resultar más agradable y nos da mas sensación de limpieza.
Últimamente, están teniendo muy mala prensa, porque algunos de ellos son tan eficaces para limpiar que se pasan y pueden ser incluso agresivos. Sin embargo, en sí mismos no son malos, pero hay encontrar el adecuado para nuestro pelo, que no elimine toda la capita de grasa externa que lo protege y, además, que no irrite el cuero cabelludo y no nos deje el pelo demasiado seco.
En la Clínica Martínez y Simón de Castellón somos especialistas en tratamiento capilar. Estaremos encantados de ayudarte.
Sodium Laureth sulfate
Así, uno de los surfactantes o tensioactivos que encontramos de forma habitual en los champus es Sodium Laureth sulfate. Este es bastante potente, limpia bien el cuero cabelludo y no irrita demasiado. Podríamos decir que va bien a casi todo el mundo, ni muy fuerte ni muy suave.

Formulas químicas de Sodium Laureth sulfate y Sodium lauryl sulfate
Sodium lauryl sulfate
Otro tensioactivo es el Sodium lauryl sulfato. Este es bastante más fuerte y sí que puede llegar a irritar el cuero cabelludo y resecar el pelo si no es muy graso. Este estaría indicado para cabello muy graso y para la limpieza profunda más ocasional (no para todos los días).
Cocamidopropyl betaine
Otro limpiador que encontramos con frecuencia es el Cocamidopropyl betaine que limpia bastante bien y es suave.
Puedes adquirir los mejores productos capilares en Nuestra tienda Online.
Grupo de los betaine
Si miramos en el champú para niños, o para cabello sensible en estos suele haber otro tipo de tensioactivos en los que encontramos el grupo de los Betaine y otros como el Sodium cocoyl isethionate. Son muy suaves y no irrita nada. Aunque no limpian tanto
El mensaje para recordar sobre los sulfatos es que limpian y hay muchos tipos, por lo que no hay que evitarlos, sino saber el que nos conviene.
Los parabenos
Otro elemento que encontramos en muchos champús son los Parabenos, a los que podríamos considerar como los conservantes y que evitan el crecimiento de bacterias y hongos dentro del propio champú.
Se utilizan especialmente para productos que necesitan una vida útil más larga. Sin embargo, se ha visto que pueden actuar como disruptores endocrinos y pueden ser irritantes del cuero cabelludo.

Si quieres elegir el mejor champú para el cabello en la Clínica Martínez y Simón de Castellón podemos ayudarte.
Algunos ejemplos de parabenos son metilparabeno, propilparabeno, fáciles de identificar.
Hoy en día podemos encontrar muchos champús en el mercado sin parabenos.
Las siliconas
En tercer lugar, en los champús podemos encontrar Siliconas, que dan brillo, suavizan y desenredan el cabello, actuando como agentes hidratantes y tratantes
Algunos ejemplos son la dimethicona y el ciclopentasiloxano y estarían especialmente indicadas para el cabello encrespado, dañado o que necesita control de frizz.
Se depositan en la fibra capilar y alisan la cutícula, sellándola, de manera que aumenta el brillo y queda mas suave y menos enredado.
Sin embargo, estarían menos recomendadas para cabello fino ya que pueden apelmazarlo y tampoco nos interesan en caso de querer volumen, pues aplastan el pelo. Por ello, para dar volumen hay que buscar un champú con pocas siliconas.
Y aunque también tienen mala prensa, son compuestos químicos que provienen del silicio, de ahí su nombre. Al contrario que los parabenos, las siliconas no ocasionan ningún problema de salud ni en el pelo.
En la Clínica Martínez y Simón de Castellón somos especialistas en tratamiento capilar. Estaremos encantados de ayudarte.
Los polímeros
Otro agente acondicionador que suele ir combinado con las siliconas son los polímeros, que tienen nombres parecidos a Polyquaternium. Aportan mucha hidratación y son buenos para pelos secos y dañados.
Otros agentes humectantes muy conocidos son la glicerina y el pantenol, también indicados en caso de cabello seco, dañado y para hacer tratamientos hidratantes.
Por el contrario, estarían menos recomendados en caso de pelo muy grasiento porque puede dejar una sensación pegajosa.
Las proteínas
Otro producto que podemos encontrar son las Proteínas, que reparan y fortalecen la estructura del cabello. Entre las proteínas más conocidas, encontramos la queratina, aunque hay otras como las proteínas de la seda o proteínas de trigo. Al ser moléculas más pequeñas se integran en la fibra capilar cubriendo las zonas dañadas. Se descompone en aminoácidos con azufre, por lo que se une a la fibra capilar dándole soporte, brillo y resistencia, aunque no consigue quedarse ni reparar completamente.

Elegir el champú para tu pelo no siempre es una tarea sencilla.
Utilizaremos champús ricos en estas proteínas cuando queramos tratar un cabello más dañado o que esté más débil.
También nos serán de mucha utilidad para el cabello tratado con productos químicos. Sin embargo, un exceso de queratina puede hacer que el cabello tenga un aspecto más rígido y poco sedoso.
Extractos de plantas y de aceites naturales
Otro elemento interesante que puede haber en el champú son los extractos de plantas y de aceites naturales.
Hemos hablado en varias ocasiones de los aceites esenciales para el cabello. De hecho, en nuestro libro Planta Cara a tu Alopecia, analizamos 20 productos naturales para la alopecia, incluyendo el Aceite esencial de romero o el Aceite esencial de menta, entre otros.
Consigue el libro Planta Cara a tu Alopecia. Un enfoque natural perdida del cabello de los Doctores Martínez y Simón. Disponible en Amazon.Estos aceites y extractos de origen vegetal contienen moléculas pequeñas que se colocan entre los huecos de la cutícula dañada, mejorándola
Por ejemplo, tenemos el aceite de argán, el aceite de coco o el de Tsubaki.
Sin embargo, en cabellos muy grasos, podrían no ser buenos porque pueden dejarlo excesivamente graso.
Puedes adquirir los mejores productos capilares en Nuestra tienda Online.
Los exfoliantes
Además, algunos champús específicos pueden llevar ácidos como el ácido salicílico o el ácido láctico, que son excelentes exfoliantes y ayudan a eliminar el exceso de piel y controlar problemas como la caspa o incluso psoriasis.
Interesará un champú con estos ácidos en personas con psoriasis en el cuero cabelludo o con caspa o dermatitis seborreica intensa. Obviamente, no lo recomendaríamos en cuero cabelludo seco o bien un cuero cabelludo muy sensible.
Los antifúngicos
Y del mismo modo, otros champús pueden llevar agentes antifúngicos, sobretodo para controlar un hongo saprófito de la cabeza que es la Malassezia, pero en personas con dermatitis seborreica causa inflamación. Para ello, algunos champús tienen compuestos como la Piroctone Olamine o los derivados del Zinc.
Los agentes espesantes
Los champús suelen tener también agentes espesantes, que no tienen un efecto importante sobre la limpieza, hidratación, nutrición o el crecimiento del cabello.
El objetivo de estos agentes solamente es dar consistencia al champú y que la experiencia de uso sea más agradable. Entre los ejemplos tenemos el Cloruro de sodio o la goma xantana.
Las fragancias
Y por último, las fragancias también pueden tener importancia en el momento de elegir un champú, aunque no tengan un efecto directo sobre el pelo
El aroma puede hacer que un champú nos agrade más que otro, pero no afectará al cabello sino a que nos guste más o menos el olor.
Sin embargo, algunas fragancias pueden provocar alergias o irritaciones en algunas personas y habrá que controlarlo.
Por lo tanto, una vez vistos los distintos componentes que puede tener un champú, vamos a la segunda parte del vídeo y más práctica, el champú más adecuado para cada tipo de pelo.

Las características del cabello determinan el mejor champú para tu pelo
El champú más adecuado a tu tipo de cabello
Veremos por este orden, que champú es mejor para el pelo liso, para el pelo ondulado, rizado, tipo afro, el pelo seco, el pelo graso, el pelo fino, el pelo canoso y el pelo teñido o dañado.
1.- Pelo liso
En general, es un pelo resistente y relativamente fácil de cuidar y que suele tener mucho brillo.
Se ensucia con facilidad porque podríamos decir que la grasa del cuero cabelludo resbala mejor.
Y además, normalmente tiene poco volumen porque pesa mucho y precisa de un lavado frecuente.
En estos casos no necesitamos champús con muchas sustancias nutritivas. Y quizá sí necesitemos champús con un surfactante medio-alto para limpiar bien.
Y luego de lavarlo, podemos poner una mascarilla nutritiva de medios a puntas, para hidratarlas, pero nunca en la raíz para no aplastarla.

Elegir el mejor champú también para pelo masculino
2.- Pelo ondulado
En este caso, la fibra capilar no es tan lisa, sino que es mas ovalada y rugosa que la del pelo liso, por lo que brillará menos, y también se ensuciará menos.
El pelo ondulado es agradecido, pero hay aportarle nutrición con frecuencia para que no se dañe.
Si queremos disminuir la ondulación utilizaremos productos mas pesados, como sérums, mientras que si queremos pronunciar el rizo utilizaremos productos líquidos como los aceites.
3.- Pelo rizado y pelo afro
Es elíptico en su forma, con enlaces diagonales, lo que lo hace mas frágil y fino, dañándose con facilidad.
El rizo cerrado no refleja la luz, por lo que suele parecer menos brillante, aunque se ensucia poco.
Tiene mucho volumen, y esto es bueno para esconder las alopecias
Tanto el pelo rizado como el pelo afro se enredan mucho y hay que peinarlos y protegerlos bien con aceites nutritivos y mascarillas para desenredarlo en seco y también en mojado.
Deberemos aplicar productos nutritivos de bajo peso como los aceites parra no modificar el rizo.
4.- Pelo seco
Tiene tacto rugoso y áspero, con poco brillo.
Aunque se llame “seco” no tiene que ver con que tenga poca agua ni que haya poca grasa en cuero cabelludo. Se puede tener cuero cabelludo graso y pelo seco.
Se vuelve seco cuando se dañar la capa lipídica externa de la cutícula, con lo que se van levantando las “tejas” y ademas de áspero, deja a la corteza sin protección.
Algunos factores que favorecen el pelo seco son la edad, algunas enfermedades, las agresiones de tintes, planchas o secador frecuente, la falta de cuidados, el tipo de vida o el envejecimiento
En estos casos, tenemos que cuidar la fibra capilar a diario y utilizaremos todo lo que hemos comentado antes para nutrir la fibra, como polímeros, siliconas y aceites como el de coco o el de argán.
5.- Pelo graso
En realidad, siendo puristas, no hay pelo graso, solo cuero cabelludo graso. Sin embargo, la sensación es que el pelo se ensucia rápidamente
Este pelo más graso se asocia con frecuencia con la alopecia androgenética, con el síndrome de ovarios poliquísticos y estados de hiperandrogenismo.
Hay que lavarlo bien desde el cuero cabelludo, aclararlo a conciencia, usar tensioactivos de potencia media-alta como el Sodium lauryl sulfato al menos algunas veces a la semana y luego, nutrir de medios a puntas en todos los lavados.
6.- Pelo fino
Y ahora pasamos al champu de pelo fino. Aquí hay que mimar la cutícula para que no se dañe el interior del tallo piloso.
Como siempre, hay que mantener el cuero cabelludo y el cabello limpios, por lo que serán de mucha utilidad los surfactantes suaves.
Y convendrá que el champú tenga polímeros como Polyquaternium y derivados, que sabemos que hidratan mucho.
Pero, NO será recomendable que tengan siliconas ya que se depositan y pesan y parece que haya menos volumen.
Y si tiene poco volumen y poco cuerpo, nos convendrá aplicar productos hidratantes después en las puntas pero sin tocar la raíz para que no se pegue a la cabeza.

El mejor champú para el pelo canoso.
7.- Pelo canoso
Como sabes, las canas aparecen cuando los melanocitos funcionan mal y no liberan melanina al tallo piloso en formación.
El pelo canoso es áspero y poroso y se debe cuidar igual que un pelo dañado seco.
Es decir, necesitaremos nutrición frecuente y champús de baja potencia limpiadora o bajos en sulfatos, aunque de vez en cuando una exfoliación y champú con sulfatos nos vendrá bien.
8.- Pelo teñido o muy dañado
En este caso tendremos la cutícula alterada, por lo que entran y salen sustancias con facilidad que pueden dañar la corteza del cabello.
Los champús para pelo teñido y dañado llevan ingredientes nutritivos y tensioactivos suaves como sodium laureth sulfate y/o betaína para que no seque la fibra capilar
Buscaremos un champú que tenga polímeros catiónicos como Polyquaternium y derivados, siliconas y los aceites como el de argán o el de coco.
Convendrá evitar, en la medida de lo posible, el uso de planchas y secadores.
Tienes que tener en cuenta que el tallo del cabello no tiene células vivas y que, por lo tanto, no puede repararse por si mismo
Como ves, cada tipo de cabello va a tener unas necesidades. No existe un champú ideal universal, sino que hay que adaptarse a las necesidades y características de cada persona en cada momento de su vida.









0 comentarios