El futuro del injerto capilar

5 Feb 2024 | Capilar y transplante

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El injerto capilar es uno de los campos de la medicina que mayores cambios ha experimentado en los últimos años.

Por ello, hoy hablamos de los avances más recientes sobre los injertos capilares y de las últimas técnicas para restaurar la densidad capilar.

Es verdad que siempre intentamos retrasar el injerto capilar con multitud de fármacos y tratamientos que son muy útiles para recuperar el cabello, pero en ocasiones esto no es posible y tenemos que recurrir al trasplante capilar.

En este vídeo, exploraremos las tendencias en injertos capilares y cómo estas nuevas técnicas pueden marcar la diferencia para aquellos que buscan recuperar su cabello y su confianza.

La pérdida de cabello es una preocupación para muchas personas, y las soluciones tradicionales pueden no ser suficientemente satisfactorias o tener efectos secundarios no deseados.

En este canal hemos hablado, y seguiremos hablando, largo y tendido, sobre los tratamientos médicos para recuperar el cabello, es decir, tratamientos no quirúrgicos para mejorar nuestra alopecia.

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Sin embargo, con las técnicas y avances actuales, los injertos capilares se han convertido en una opción cada vez más popular y efectiva para restaurar el cabello perdido.

En nuestra opinión, siempre es bueno que dispongas de toda la información para decidir cuál es el mejor tratamiento en tu caso particular, tanto médico como quirúrgico, así que creemos que necesitas saber también sobre el injerto capilar.

Por este motivo, hoy hablamos precisamente de eso, de dónde nos encontramos en cuanto a injertos capilares se refiere y, sobre todo, hacia dónde creemos nosotros que nos dirigimos en este apasionante campo de la medicina y la tricología.

Pero, lógicamente, si queremos saber dónde estamos y, sobre todo, qué nos depara el futuro con respecto a los injertos capilares, tenemos que mirar rápidamente hacia el pasado.

Imaginemos una época en la que no sabían lo que ahora sabemos sobre el cabello y en la que los cirujanos intentaban devolver el cabello perdido con métodos más o menos imaginativos.

En la oscuridad del pasado, los primeros intentos de trasplantes capilares surgieron en la década de 1800, pero muchos de ellos tuvieron resultados, digámoslo así, cuestionables.

Se hacían cortes en la cabeza para aproximar las zonas que mantenían el pelo, se trasplantaba pelo en forma de parches, y otras técnicas que finalmente fueron, por suerte, abandonadas.

Pero en esta evolución, a medida que avanzamos en el tiempo, llegamos a la década de 1950 y es aquí cuando las cosas se pusieron realmente interesantes.

El intrépido Dr. Norman Orentreich, un médico neoyorquino, entró en escena y trajo consigo la idea revolucionaria de la “dominancia de la zona donante”.

Esta teoría afirma que algunos folículos pilosos no ceden ante la calvicie y, por lo tanto, podrían ser trasplantados a áreas calvas para seguir creciendo como si nada hubiera pasado.

Así que, con esta innovadora teoría, el mundo de los injertos capilares dio un giro de 180 grados.

A lo largo de las décadas, se fueron perfeccionando las técnicas tanto para la extracción del pelo como para la implantación.

Así apareció el microinjerto capilar de unidades foliculares tal y como ahora lo conocemos, llevando la restauración capilar a nuevos niveles de éxito y naturalidad.

Así que vamos a verlo todo con detenimiento porque si los tratamientos médicos con pastillas y lociones están avanzando mucho, el tema del injerto capilar para los que nos dedicamos a ello, resulta también apasionante.

¿Qué son, a día de hoy, los injertos capilares?

Los injertos capilares son procedimientos quirúrgicos que implican trasplantar folículos pilosos de una parte del cuerpo, que llamaremos la zona donante, a otra área con pérdida de cabello, conocida como la zona receptora.

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De este modo, los injertos capilares permiten que el cabello crezca nuevamente en áreas donde se ha adelgazado o desaparecido por completo.

Como quizá ya sepas, hay diferentes técnicas para hacerlo, pero vamos a hablar de las más frecuentes.

De modo general, podemos decir que hay dos técnicas fundamentales: La técnica más tradicional y que se ha empleado mucho hasta hace algunos años es la técnica técnica de la tira o técnica FUT o FUSS y la técnica FUE, más moderna y con ciertas ventajas con respecto a la anterior.

La técnica FUSS o técnica de la tira ha sido la más frecuentemente utilizada durante décadas y consistía en la extracción de un segmento del cuero cabelludo del que posteriormente se iban sacando las unidades foliculares y que luego se irían injertando en la zona receptora.

El principal inconveniente que tenía esta técnica era la cicatriz que dejaba en la zona posterior del cuero cabelludo, así como mayor dificultad para la curación de la zona donante.

Por el contrario, la técnica más frecuentemente utilizada en la actualidad es la técnica FUE.

INJERTO CAPILAR: TÉCNICA FUE O TÉCNICA FUE-DHI

En la técnica FUE, los folículos pilosos individuales se extraen uno a uno directamente de la zona donante y se trasplantan en la zona donde no se tiene la densidad deseada.

Esta técnica ha ganado popularidad debido a que no deja una cicatriz lineal visible y tiene un tiempo de recuperación más corto en comparación con la tira.

Es verdad que para los cirujanos es un proceso algo más largo y laborioso, pero si los resultados son más favorables, pues nos sacrificamos por el bien del paciente, faltaría más.

¿Y qué técnicas novedosas tenemos en cuanto al injerto capilar?

Injerto capilar asistido por robot

Una de las grandes novedades que tenemos con respecto a los injertos capilares es lo que se conoce como injerto capilar asistido por robot.

Este concepto la verdad es que es muy estimulante y esperanzador. Una máquina que se encarga de todo el proceso y donde el paciente solamente tiene que quedarse quieto es una situación que se plantea como ideal.

Con este procedimiento se acorta el tiempo de operación y se mejora en la precisión del procedimiento, reduciendo la variabilidad entre cirujanos.

La máquina hará el procedimiento siempre igual con los parámetros con los que se programe.

Sin embargo, al menos de momento, presenta algunas limitaciones que esperamos que se vean subsanadas en próximos robots en el futuro.

Actualmente, vemos algunos problemas que todavía están por resolver.

Uno de los principales problemas que le vemos es que el diámetro de la extracción es mayor.

Es decir, el orificio que realiza para sacar cada pelo es más grande que con los punch clásicos.

De este modo, si el orificio que utilizamos para sacar el pelo es mayor, tenemos tres consecuencias inmediatas, dos malas y una buena:

La primera es que las cicatrices van a ser también más visibles y el proceso de cicatrización va a ser más lento, con más posibilidad de complicaciones.

La segunda es que al ser de mayor diámetro se puede dañar el folículo piloso que tenemos al lado pero que no queremos extraer.

Sin embargo, la tercera consecuencia de que el diámetro sea más grande es beneficiosa, ya que cada unidad folicular tendrá más tejido alrededor.

De este modo, las posibilidades de que el folículo injertado prenda cuando se trasplanta a la parte de delante será mayor.

Otro de los problemas que le vemos al robot es que puede que el paciente no se sienta cómodo cuando está inmovilizado bajo una máquina.

Pensar que la máquina no va a hacerle caso cuando le diga que le molesta o que tiene algo de dolor, que no va a escuchar sus inquietudes, etc. puede generar cierta inseguridad en el propio paciente.

Por último, un tema que resulta fundamental para la implantación de este procedimiento es el coste económico que pudiera tener.

Evidentemente, si un aparato cuesta varios miles de euros, este precio se va a repercutir en el coste de los los tratamientos para amortizar la inversión realizada.

Por lo tanto, actualmente el coste de los tratamientos es asequible para una gran parte de la población. Si se hace asistido por robot igual este coste no lo puede asumir tanta gente por el momento y el injerto vuelve a ser una cosa exclusivamente de ricos.

Verteporfin: el fármaco que regenera el cabello

Otra de las novedades que tenemos en cuanto a los injertos capilares es el uso de un medicamento llamado verteporfin.

Como ya te explicamos en un vídeo previo, parece que verteporfin podría estimular el crecimiento de pelo nuevo en el cabello tras la extracción.

VERTEPORFIN: TRATAMIENTO QUE REGENERA EL PELO

Como sabes, una de las principales limitaciones para realizar un injerto capilar es la disponibilidad de zona donante.

Es decir, la dificultad para extraer el número suficiente de unidades foliculares que nos vayan a rellenar una zona amplia.

Si conseguimos un medicamento que consiga generar pelo nuevo, dispondremos de folículos ilimitados.

No obstante, esto todavía está en estudio y tendremos que estar atentos a cómo se desarrollan las investigaciones.

Plasma rico en plaquetas para la alopecia androgenética

Otra de las técnicas relativamente novedosas en injerto capilar, pero que sabemos que funciona y que realizamos de manera habitual es el uso de plasma rico en plaquetas.

El plasma rico en plaquetas permite mejorar los resultados del injerto capilar y suele recomendarse antes y después del injerto.

El paciente viene a la consulta, se extrae una pequeña cantidad de sangre, nada exagerado, se centrifuga y se extrae la parte rica en plaquetas del plasma.

Este plasma rico en plaquetas del mismo paciente se inyecta en las inmediaciones de los folículos pilosos injertado y permite mejorar el crecimiento de las unidades foliculares.

Laser de baja potencia (LLLT) para la alopecia androgenética

El tercer gran avance en cuanto a injerto capilar hacer referencia al uso de terapia láser para mejorar los resultados.

Las luces de baja potencia pueden mejorar los resultados tras un injerto capilar, tanto aplicadas antes como después del trasplante.

Estos tratamientos se utilizan comúnmente para estimular el crecimiento del cabello y mejorar los resultados del procedimiento.

Antes del injerto capilar, el láser de baja potencia y las luces LED pueden ayudar a mejorar la salud del cuero cabelludo y prepararlo para la cirugía.

Estos dispositivos pueden estimular la circulación sanguínea en la zona, lo que puede promover la regeneración celular y mejorar la calidad del cabello existente.

Después del injerto capilar, el láser y las luces LED pueden ser beneficiosos para acelerar la cicatrización, reducir la inflamación y aumentar la tasa de supervivencia de los folículos trasplantados.

Láser de baja potencia para alopecia

Estos tratamientos también pueden ayudar a fortalecer no solamente el cabello trasplantado sino también el cabello existente y fomentar un crecimiento más rápido y saludable.

Terapia con células madre para la alopecia androgenética

Otro de los tratamientos que estaban llamados a ser una revolución en el injerto capilar era el tratamiento con células madre.

Si bien la terapia de células madre parecía otra tendencia emocionante en el campo de los injertos capilares, no se ha impuesto por el momento como técnica estandarizada para mejorar los resultados.

Esta técnica implica el uso de células madre del propio paciente para regenerar los folículos pilosos y promover el crecimiento del cabello. Al aprovechar el poder regenerativo de las células madre, los resultados deberían ser más naturales y duraderos.

Aunque por el momento no se ha impuesto, hay todavía estudios en marcha que puede que nos den resultados en los próximos meses o años. Tendremos que estar muy atentos.

Técnica FUE-DHI

El siguiente avance que nos gustaría comentarte hace referencia al injerto capilar “sin rapar”.

Esta técnica es una evolución de la técnica FUE y comparte con ella los mismos mecanismos para la extracción pero a la hora de implantar se utilizan unos dispositivos especiales llamados “implanters”.

La principal ventaja de esta técnica es que permite realizar la implantación sin necesidad de rapar la parte de delante y con mucho mayor control por parte del cirujano.

Es una buena técnica y tiene sus ventajas con respecto a la técnica FUE clásica, aunque también tiene ciertos inconvenientes.

Punta de zafiro para el injerto capilar con técnica FUE

Otra cosa que quizá hayas oído es la punta de zafiro para el injerto capilar.

Evidentemente, cuando oyes “punta de zafiro” suena tan bien que piensas que el injerto capilar es mucho más moderno.

TRASPLANTE CAPILAR: TÉCNICA FUE ZAFIRO

Sin embargo, la punta de zafiro no es más que una cuestión técnica para el cirujano.

En el momento de realizar las incisiones en el cuero cabelludo, es decir, los pequeños cortes para la introducción del pelo, se utiliza una aguja que en la punta tiene un zafiro.

Estas incisiones se pueden hacer de muchas maneras: hay cirujanos que las hacen con agujas, otros que utilizan lancetas y otros utilizan puntas de zafiro.

Es verdad que las incisiones con la punta de zafiro son mucho más suaves y traumatizan menos el tejido, por lo que la recuperación y la tasa de éxito será teóricamente mejor.

Realmente, nosotros utilizamos la punta de zafiro porque creemos que va mejor, pero no creemos que sea un factor determinante. Probablemente otros cirujanos no la utilizan y también obtienen buenos resultados.

La primera línea en un injerto capilar

División de unidades foliculares

Una de las opciones que ya hay grupos que están utilizando es la división de las unidades foliculares.

Si tenemos un problema de zona donante, con esta técnica se solucionaría.

Consiste en la extracción de una unidad folicular pero en lugar de sacarla completamente, sacar solamente la mitad de la misma, es decir, partirla por la mitad.

Una mitad la dejamos en la zona donante y otra mitad la trasplantamos a la nueva zona receptora.

Teóricamente, esta forma de extracción garantizaría que se puede disponer de muchos pelos para futuros injertos capilares.

Lamentablemente, en la práctica clínica, esta opción es técnicamente muy demandante y enlentece mucho el procedimiento, por lo que no está demasiado extendida.

Hasta aquí hemos hablado, al inicio del vídeo, del pasado del injerto capilar. Ahora hemos hablado de lo que podríamos considerar el presente y futuro inmediato.

El futuro de los injertos capilares

A continuación vamos a hablar lo que creemos nosotros que será el futuro de los injertos capilares o hacia dónde creemos que pueden ir los tiros de acuerdo a la investigación actual.

Aplicación de la inteligencia artificial para los injertos capilares

Sin lugar a dudas, este año está siendo el año de la inteligencia artificial. Todos has oído hablar de ChatGPT o de otras inteligencias artificiales.

Quizá hayas escuchado la polémica que existe para que esta potente herramienta no esté al alcance de cualquier individuo sino que tenga que estar controlada por los gobiernos.

Aunque todavía estamos en los inicios de esta tecnología, estamos seguiros de que el papel de la inteligencia artificial para el injerto capilar puede ser muy prometedor.

No llegamos a imaginar las opciones que esta herramienta nos puede proporcionar.

Trasplante de pelo de persona a persona

Otra alternativa que se puede plantear, como se ha hecho en otros órganos, es ver si se puede mejorar el  trasplante de pelo de una persona a otra.

Por el momento, esto no se puede hacer porque los pelos se acaban cayendo y los tratamientos inmunosupresores necesarios lo hacen inviable, pero quizá sea una buen campo de investigación.

Si la tecnología nos permite mejorar la respuesta inmune y no es necesario convertir a una persona sana pero sin pelo en una persona con pelo pero que requiere tratamientos inmunosupresores de por vida, quizá se pueda plantear en el futuro.

Cultivos y clonación celular para la alopecia androgenética

Una alternativa, que quizá esté más cerca de lo que creemos son los cultivos o la clonación de cabellos.

Según esta línea de investigación se podría coger un pelo que no estuviera predestinado a la caída y clonarlo hasta tener el número de pelos suficiente para cubrir toda la superficie que necesitamos.

Además, si hiciera falta para el futuro, podrían guardarse estas células y posteriormente volver a hacer las copias que necesitásemos.

Pero siguiendo con el tema de la clonación de pelos, en octubre del año 2022, un equipo de científicos de la Universidad Yokohama, en Japón, encontró la manera de obtener cabello de manera artificial.

Consiguieron cultivar pelos maduros ‘in vitro’ de un grosor y calidad idóneos para ser trasplantados.

La enorme ventaja de este tipo de pelo es que resultaría compatible al 100% con el propio paciente, ya que es su propio pelo.

Este descubrimiento abre dos puertas importantes. La primera de ellas hace referencia a la disponibilidad de pelo infinito y no tener la limitación que tenemos actualmente sobre el número de pelos.

Y la segunda es que si tenemos pelo in vitro y lo tenemos ya preparado para el injerto no tendremos que hacer todo el proceso de extracción, lo que acelera enormemente el procedimiento pero, sobre todo, reduce la agresividad de la operación y acelera  la recuperación posteriormente.

Por lo tanto, como ves, el presente del injerto capilar es muy gratificante para los que nos dedicamos a esto y, sobre todo, para los pacientes, pero el futuro es apasionante.

Las mejoras tecnológicas en la robótica, la inteligencia artificial, los cultivos de cabello, los trasplantes entre personas, los fármacos que regeneran el pelo, entre otras, son algunas de las opciones que vemos más probables en cuanto a injertos capilares.

Si quieres ver un vídeo sobre si eres buen candidato a un injerto capilar, te recomendamos que veas este vídeo.

¿Eres candidato a injerto capilar?

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