Entre el 16 y el 18 de octubre de 2025, el 7º Congreso Español de la Mama (7CEMA) (Madrid) volvió a situar en primer plano una cuestión clave: cómo estadificar y tratar la axila con la menor morbilidad posible sin comprometer la seguridad oncológica. En ese marco, Sysmex publicó un vídeo-podcast repasando los mensajes científicos del congreso centrados en ganglio centinela, ecografía axilar, neoadyuvancia y disección axilar dirigida (TAD/DAD).

1) Ganglio centinela: estándar vigente, con escenarios de omisión en debate
El ganglio centinela continúa siendo la técnica de referencia para la estadificación axilar en pacientes clínicamente N0. Sin embargo, la tendencia actual de “desescalada” abre la puerta a situaciones muy seleccionadas en las que se plantea omitir incluso la biopsia de ganglio centinela, apoyándose en la selección clínica y por imagen (especialmente ecografía axilar) y en la evidencia emergente (p. ej., líneas de investigación tipo SOUND e INSEMA).
2) Ecografía axilar: de prueba complementaria a herramienta estratégica
La ecografía axilar adquiere un papel decisivo cuando se pretende reducir cirugía axilar. Para que sea realmente útil, se subraya la importancia de que sea protocolizada y realizada por equipos con experiencia en imagen mamaria, incluyendo:
- Morfología ganglionar (corteza, hilio, contornos, etc.).
- Distribución por niveles (cuando sea posible).
- Número de ganglios sospechosos y localización.
El mensaje práctico es que no es lo mismo una axila con ganglios de aspecto normal o sospecha muy limitada, que un escenario con varios ganglios sospechosos, porque el riesgo de mayor carga axilar cambia el enfoque.
3) La “paradoja” del diagnóstico: ver más no siempre significa tratar mejor
Se discutió un punto sensible: una ecografía más “fina” puede detectar sospecha ganglionar con más frecuencia, lo que puede condicionar decisiones más agresivas si el circuito terapéutico no está alineado con la evidencia de desescalada. La conclusión que se desprende es que el problema no es “ver más o ver menos”, sino cómo se integra esa información en un plan multidisciplinar actualizado.
4) Pacientes N+ de inicio y neoadyuvancia: por qué TAD/DAD gana terreno
En pacientes con axila positiva al diagnóstico que reciben quimioterapia neoadyuvante, la cuestión clave es identificar con fiabilidad si existe respuesta axilar. Aquí cobra protagonismo la disección axilar dirigida (TAD/DAD), que combina:
- Extracción de ganglios centinela, y
- Extracción del ganglio inicialmente positivo marcado (ganglio diana).
El objetivo es reducir falsos negativos del centinela tras neoadyuvancia y, cuando procede, evitar linfadenectomías en pacientes que realmente han negativizado.
5) Marcaje del ganglio diana: semillas vs clip/arpón y puntos críticos
En el circuito de TAD/DAD, el marcaje del ganglio sospechoso inicial es un elemento central. Se destacó que, cuando están disponibles, las semillas (magnéticas o radioactivas, según centro) suelen aportar ventajas logísticas y de localización intraoperatoria frente a estrategias con clip que requieren redetección y, a menudo, arpón.
Punto técnico relevante: se sugirió priorizar la colocación en estructuras más estables del ganglio (p. ej., hilio graso cuando sea visible) para reducir desplazamientos relativos tras la respuesta al tratamiento.
6) Evaluación de respuesta: mama y axila no se valoran igual
En el seguimiento de la neoadyuvancia se diferencian dos objetivos:
- Respuesta en mama: la RM sigue siendo una herramienta muy sensible, y la mamografía con contraste se posiciona como alternativa útil en determinados entornos por rapidez y tolerancia.
- Respuesta en axila: la ecografía mantiene un rol fundamental por accesibilidad y rendimiento en la región axilar; la RM puede complementar en situaciones específicas.
7) Carga tumoral y OSNA: información que impacta en decisiones sistémicas
La desescalada quirúrgica convive con un reto práctico: algunas decisiones adyuvantes dependen de la carga ganglionar. En este contexto se debatió el valor de la cuantificación molecular intraoperatoria (p. ej., OSNA y número de copias) para:
- Estimar carga tumoral,
- Distinguir escenarios (células aisladas/micro/macrometástasis), y
- Ayudar a predecir probabilidad de afectación ganglionar adicional en determinados modelos y comunicaciones científicas.
8) Micrometástasis y células aisladas tras neoadyuvancia: zona gris
Se remarcó que las técnicas de imagen actuales no permiten discriminar con precisión micro vs macro por sí solas. La presencia de enfermedad residual mínima tras neoadyuvancia sigue siendo un área con debate clínico, especialmente por su repercusión en cirugía adicional y en la interpretación pronóstica.
Conclusión: desescalar sí, pero con selección y coherencia terapéutica
El mensaje global del 7CEMA puede resumirse así: la “desescalada total” es un destino plausible, pero exige un camino ordenado basado en selección rigurosa, imagen de calidad, técnicas de estadificación más precisas (como TAD/DAD cuando procede) y decisión multidisciplinar. Evitar morbilidad no debería implicar “cambiar una morbilidad por otra”, sino construir el escenario con menor carga para la paciente manteniendo la solidez científica del plan.








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